Seis aforismos del general Tzu sobre la victoria y la derrota

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Penúltimo post de esta serie dedicada al mítico general chino, con el que voy completando lo que empecé con la introducción al arte de la guerra para traders…

Sun Tzu dijo,

Antiguamente los guerreros hábiles comenzaban por hacerse invencibles, luego esperaban a que el enemigo fuese vulnerable. Los versados en el arte de la guerra pueden hacerse invencibles, pero no pueden hacer al enemigo vulnerable a todo trance. Por esto es posible que se sepa cómo vencer sin que esto suponga necesariamente que se vaya a conseguir la victoria.

Prepárese para perder batallas, es inevitable. Simplemente, a veces, el enemigo es más fuerte. En tal caso, como ya le ha sugerido Sun Tzu: huya. Acepte la pérdida como parte del proceso de crecimiento y recuerde que es de ella de la que va a seguir aprendiendo. El trader tiene siempre un amable pensamiento para la palabra perder, y con ella construye la mitad de su ecuación rentabilidad/riesgo.

Sun Tzu dijo,

La invencibilidad reside en la defensa, las oportunidades de victoria, en el ataque. Cuando se dispone de medios suficientes, lo adecuado es la defensa; cuando se dispone de medios más que suficientes, el ataque.

Por tanto tómese su tiempo. Debe darse cuenta de que hay activos que no son para todos los públicos. El mercado es muy rico y uno no está preparado siempre para asumir grandes riesgos. Si es novel no se deje llevar por la avaricia, empiece por activos poco volátiles, donde perder no suponga un gran deterioro del patrimonio. Ganará menos, pero sin pasar por la pérdida sólo los bendecidos por los dioses pueden considerarse en condiciones de victoria. Cuando haya visto los dos lados del mercado, alcista y bajista, sus posibilidades, y cómo en ambas direcciones hay dinero a ganar y a perder por propia experiencia, empezará a estar en condiciones de incrementar sus niveles de riesgo, de pasar desde valores “defensivos” al ataque con valores “agresivos”.

Por otro lado, si usted ha perdido mucho dinero, lejos de intentar recuperar lo que debe hacer es aceptar que eso no es posible. Usted no puede recuperar lo que ya no es suyo (otro más preparado se ha hecho legítimamente con su dinero). Debe simplemente prepararse para conseguir un dinero nuevo. Y para ello tome distancia, baje su nivel de riesgo a mínimos, usted está casi fuera del juego y probablemente no va a quedarle otra vía que capitalizarse desde fuera del mercado. Pero hágalo cuando haya entendido su lógica y esté seguro de haber detectado los errores y defectos que le llevaron a naufragar en su aventura inicial. No se desespere, y precisamente por ello no quiera solucionar sus problemas en el mismo terreno en que los creo ni con las mismas herramientas que le llevaron a ello. Usted no puede atacar siempre, en tales circunstancias lo primero es defenderse, y regenerarse lentamente. La gran mayoría de los inversores que acuden al mercado para superar sus problemas a la velocidad a la que se los crearon a sí mismos (a nadie le han puesto una pistola en el pecho para que opere), sucumbe de nuevo ante él. Acertar es tan fácil como fallar, pero la mayoría resta mucho más rápido y en más cantidad de lo que consigue sumar cuando gana. Si no invierte esas inercias, el mercado está jugando contra el muerto con usted.

Sun Tzu dijo,

Prever una victoria que cualquier advenedizo pueda prever no es el colmo de la habilidad.

Así sucede con los inversores noveles cuando llegan al mercado, probando con poco dinero en algo que en realidad desconocen. O con simulaciones. El mercado, que es muy goloso, se encargará de estimular la arrogancia de cualquiera que se descuide… Luego, con el dinero de verdad en juego, mostrará todo su poder. Un inversor que no esté listo para discriminar situaciones, productos y tendencias, no está demasiado por encima de cualquier advenedizo. Lo que consiga -en realidad no lo ha logrado con sus habilidades sino jugando a algo que puede premiarte mucho tiempo sin que lo merezcas sólo porque vas en tendencia- acabará en manos del mercado tarde o temprano.

Sun Tzu dijo,

Triunfar en combate y ser proclamado experto por todos no es el colmo de la habilidad, porque levantar la pelusa de otoño no requiere mucha fuerza; distinguir el sol de la luna no es una prueba de clarividencia.

Sólo después de muchas etapas, quemando estaciones, operando en las dos tendencias, cuando sea capaz de ganar dinero en un mercado alcista y en uno bajista, cuando haya perdido dinero para volver a ganarlo, sólo entonces, estará preparado para una actividad de éxito sostenible. Ganar una batalla puede ser simple cuestión de suerte, vencer en una campaña, en cambio, se consigue con audacia y conocimiento.

Sun Tzu dijo,

En la antigüedad, los que eran llamados expertos en el arte de la guerra ganaban a un enemigo fácil de vencer. Por este motivo las victorias conseguidas por un maestro del arte militar no le proporcionaban ni la reputación de ser sabio, ni el mérito de ser valiente. Porque el experto en el arte de la guerra consigue sus victorias sin divagaciones…, vence a un enemigo ya derrotado.

No quiera ser por tanto el primero en entrar en el mercado, ni estar siempre en él, evite en la medida de lo posible las situaciones contra tendencia y posicionarse en medio de momentos de debate. Aproveche su tamaño y posiciónese con fuerza sólo cuando los grandes hayan terminado su trabajo, cuando han concluido los equilibrios, las pautas, cuando ya se sabe qué bando va a obtener la victoria con cierta probabilidad. Venza a un mercado ya derrotado y estimule su ingenio en actividades más loables.

En materia de planificación, jamás un movimiento inútil; en materia de estrategia, ningún paso en vano, Chen Hao.

Sun Tzu dijo,

Por eso un comandante en jefe que sea hábil actúa de forma que le permita ocupar una posición que le proteja de la derrota, y no desaprovecha la ocasión de hacerse con el enemigo.

Y por eso usted siempre va a pensar tanto en lo impensable como en la pérdida. Desde un primer momento. Porque llega y su gestión de la posición es la que debe permitirle que no derive en fracaso sino en simple oportunidad perdida para conseguir su propósito. Procure tener la salida de emergencia siempre cerca, pues así tiene más probabilidad de sobrevivir. Luego, viva plenamente.