¡Oh general, mi general! ¡Oh general, por siempre general!

Share Button

Cierro con este post la serie dedicada al arte de la guerra y el trading, que he desarrollado a lo largo de los últimos dos o tres meses. Se trata de una última lista de aforismos interesantes -hay mucho más que usted seguro que podría relacionar con el mercado leyendo al mítico general chino- que pienso que merece la pena tener presentes y que vienen a resumir buena parte de lo que hemos visto en las entregas anteriores… 

Sun Tzu dijo,

Los que son expertos en el arte de la guerra practican el Tao y hacen respetar las leyes; por lo tanto están en condiciones de formular una política victoriosa.

Según Tu Mu, el Tao es una vía de la humanidad y de la justicia; y las leyes son las reglas y las instituciones. Los que sobresalen en el arte de la guerra cultivan ante todo su propia justicia y protegen sus leyes e instituciones. De esta forma hacen invencible a su gobierno.

No se considere en condiciones de decidir cuando está en condiciones de saltarse sus propias reglas cuando haga trading. Puede salirle bien alguna vez, incluso durante algún tiempo, pero acabará pagando con creces cualquier vicio. En Ágora nos gusta decir que tenemos reglas para no hacernos preguntas.

Sun Tzu dijo,

Los elementos del arte militar son: la apreciación del espacio, la estimación de las cantidades, los cálculos, las comparaciones y las probabilidades de victoria”.

Así, el trader, ha reconocido previamente el terreno que pisa, ha buscado y localizado a lo ancho y largo del mercado -deuda, divisas, acciones…- oportunidades de negocio, tiene claro y predefinido a priori el montante sistemático con el que trabaja cada una de ellas -destina una cantidad de dinero a cada inversión que depende del stop que debe asumir para difuminar la influencia del factor fortuna-, calcula en busca de su momento y no opera si éste no ha llegado, hace comparaciones enfrentando lo que puede ganar a priori si está en lo cierto frente a lo que perderá si está errado, construyendo una ecuación rentabilidad/riesgo, y por supuesto, estima cual de los dos lados de la tendencia tiene más probabilidades de victoria, operando sólo cuando éstas son consistentes.

Sun Tzu dijo,

Gracias al arte de disponer sus tropas, un general victorioso está en condiciones de hacerlas combatir con el efecto de las aguas embalsamadas, que, súbitamente liberadas, se precipitan en un abismo sin fondo.

¿Puede haber mejor metáfora para un movimiento de debate de mercado? Espere el momento correcto, actúe cuando tenga respaldo de lo que usted piensa por parte del precio.

…Pues la norma del ejército se asemeja al agua. Tomad ventaja de la falta de preparación del enemigo, atacad en el momento más inesperado, evitad su fuerza y castigad su inconsistencia y, al igual que al agua, nadie podrá resistiros. Chang Yu.

Opere sólo donde esté cómodo. Compite contra usted mismo.

Sun Tzu dijo,

Cuando el agua del torrente hace rodar los guijarros es gracias a su impetuosidad. Si de un golpe, un halcón destroza el cuerpo de su presa, es porque lo descarga en el momento preciso. Así, un experto militar posee un impulso irresistible y regula su ataque con precisión… Por esto el comandante en jefe competente espera la victoria de la situación, y no de sus subordinados.

Sea como un halcón. El timing en el mercado es esencial, recuerde siempre que hay un momento para hacer las cosas, el momento oportuno, y muchos momentos para lamentarse de no haberlo hecho o para disfrutar sin hacer nada, disfrutando de la corriente que le concede la victoria. La situación del activo en que usted invierte es lo que necesita analizar, es esto lo que le va a dar las claves de actuación más relevantes. Si está errado, su stop le sacará en poco tiempo del mercado.

Sun Tzu dijo,

La suprema habilidad en la disposición de las tropas consiste en no presentar una forma susceptible de ser definida con claridad…, para conseguir la victoria un ejército debe adaptarse a la situación del enemigo.

Por fortuna parece que su enemigo no conoce la suprema habilidad, deja pautas, tiene una forma más o menos definida, más o menos clara, y esa es la ventaja que explotamos los técnicos -parece que Sun Tzu ya se dio cuenta de que si existiese un cuidador invencible no habría pautas y, por tanto, las herramientas técnicas no podrían ser utilizadas-. Eso sí, las explotamos adaptándonos a las necesidades del mercado y nunca esperando que éste se adapte a nuestras necesidades.

Sun Tzu dijo,

Y así como el agua no tiene una forma estable, no existen en la guerra las condiciones permanentes. En consecuencia, el que sabe conseguir la victoria modificando su táctica de acuerdo a la situación del enemigo, debe ser considerado como un adivino.

Mantenga constantemente la mente abierta y considere que siempre es usted el que debe adaptarse al mercado.

Sun Tzu dijo,

Conócete a ti mismo y al enemigo, y en cien batallas, no correrás jamás el más mínimo peligro. Cuando no conozcas al enemigo pero te conozcas a ti mismo, las probabilidades de victoria o derrota son iguales. Si a un tiempo ignoras todo lo del enemigo y de ti mismo, es seguro que estás en peligro en cada batalla.

La realidad a la que nos enfrentamos es nuestro enemigo. Y no podemos conocerla suficientemente bien. La mayoría de los seres humanos, y también de los teóricamente expertos, ignoran lo alejados de la realidad como tal que estamos siempre. Aceptar esto no es fácil, de hecho es algo que rechazará la mayoría dentro y fuera del mercado. Pero eso no debe apenarle porque es una oportunidad de negocio para usted.

Pero también debe vencerse a usted mismo, su actitud frente a la realidad es un condicionamiento grandioso a la hora de acercarse más o menos a ella. Por otro lado, sus sentimientos, su capacidad para ser consecuente y no dejar que el corazón prevalezca sobre la razón,  será esencial en los resultados que finalmente obtenga.