¿Cómo operar un doble techo?

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Quiero insistir en una idea que será recurrente en mis posts: en mi opinión el mejor modo de aumentar tu grado de acierto es operar sólo en favor de la tendencia dominante en medio plazo. Eso aumentará tu fiabilidad dentro de un marco en el que un inversor al uso tiene tiempo para limpiar su mente y además no se ve devorado además por los costes de intermediación. Cuando haces un backtest serio, rigurosamente científico, te das cuenta de la cantidad de pequeñas trabas que tu bonito sistema tiene sobre el terreno de juego. Siento decirte que pagar en Londres la tasa de la reina -como le sucede a todo el que no tenga allí su sede social-, un canon del 0,5 por ciento por el simple hecho de tomar la posición-, o que en Francia te sisen dos bips cada vez que compras algo porque eres un malvado especulador, no resulta irrelevante…

Todas estas cosas, lo creas o no, pueden ser la diferencia entre ganar dinero y perderlo a largo plazo. Ten presente por tanto, para empezar, que en renta variable la tendencia dominante a muy largo plazo -a muchas décadas vista- es alcista en los índices sin excepción. Sí, especialmente en Venezuela donde te devora la inflación -nada se adapta mejor que las empresas a ésta-. Los patrones, además, tienen ecuaciones riesgo/beneficio menos sugerentes por el lado bajista como te mostraré en el debate de las escalas. Y van a fallar más por ahí si de índices de renta variable hablamos. Son cosas que te dice un backtest que abarque décadas sin excepción. Aumentarás tu fiabilidad si trabajas en la dirección en la que estén operando el mercado en general y el sector en particular cuando uses títulos.

 

¿Cómo operar en base a la pauta de tipo doble techo?

Veámoslo con el gran doble top de Gamesa confirmado en 2008. Observa primero su tendencia alcista previa. Luego un movimiento/tendencia lateral de cierta envergadura, proporcional, que pudo ser formación de continuidad alcista, y finalmente la ruptura de la zona clave -confirmación- de ese debate, que a una vez resuelto debe considerarse una distribución. Como en la mayor parte de las ocasiones, no me voy a detener en el volumen de negocio… Si bien puedo clarificar que se incrementó en el momento de confirmación de un modo más o menos considerable tampoco fue algo estridente. Luego, el desarrollo de una tendencia bajista descomunal. Lamentablemente, en general no veras cosas tan bellas y fáciles de operar sino movimientos mucho más confusos. Sí, por eso trabajo desde mi oficina y no desde mi propia isla.

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¿Cómo debimos actuar ante estos acontecimientos?

-Si eras alcista no cabía otra cosa que cerrar largos y considerar un cambio de sesgo de trading de alcista a bajista con la ruptura de la línea de cuello del patrón, que hoy pasaría por el 19,4 euros tras diferentes ajustes del gráfico por dividendo y ampliación. En su día colgué en elEconomista en 2008 un análisis para advertir de esto, aunque verás que los números son diferentes… Por algún motivo los gráficos no se ven. En esa casa siempre pasan cosas que no deberían pasar.

-Si eras bajista, con la perforación de la zona de soporte clavicular pudiste tomar posiciones en descubierto o situar al valor en radar para ventas en corto en caso de pull-back. No se produjo.

 

¿Con qué objetivo?

He hablado de ello, ya sabes que aquí todo es lo mismo dicho de cincuenta formas diferentes, pero permíteme insistir en lo más básico: con el que marca la distancia que existe en escala semilogarítmica -la aritmética distorsiona el potencial mínimo teórico- desde la citada clavicular de la formación confirmada hasta el punto más bajo de la misma. Ese será el objetivo mínimo teórico, pero hay que partir de la convicción de que los precios pueden ir mucho más allá y de la voluntad de acompañarlos si se quiere hacer trading en tendencia -algo frecuentemente insatisfactorio porque a tu cerebro no le gusta perder ni a las chapas-. De otro modo, las ecuaciones riesgo/beneficio -la relación stop/objetivo mínimo teórico- no son especialmente atractivas casi nunca de cara a un sistema de esperanza matemática positiva cuando quieres hacer trading en tendencia. Y es que, lamentablemente, poner la probabilidad a tu favor es contar con más de un 50 por ciento la mayor de las veces no con un 80. Ni con un 70, lo siento. Claro que puedes tener fiabilidades más altas, asumiendo stops muy superiores a los que ya de por sí exigen los gráficos -nada desdeñables como vas a ver-. Acertarás casi siempre, y morirás con un par de fallos. Lo he visto mil veces.

¿Con qué stop loss?

Una mala costumbre y una acción racional.

La mala costumbre: Stop encima de la zona de confirmación.

Este tipo de protecciones de la posición son una de las costumbres más extendidas y lamentables que existen. Y es sin duda el motivo más importante por el que a tantos inversores les “saltan” sus stops.  Por encima o por debajo de la zona de confirmación, una vez superada ésta, los precios son bajistas si atendemos a la definición de tendencia porque los mínimos y los máximos decrecen pese a un hipotético rebote en las inercias de orden inferior. En la estructura de orden superior, en el mejor de los casos no tienes tendencia -será realmente bajista sólo tras un rebote que fracase en el intento de devolver a los precios a la que regía antes de que tomases tu posición bajista-. En el caso de Gamesa que te pongo como ejemplo de esta formación técnica, situar la zona de stop a ese nivel insano te hubiera servido, es verdad, pero también colocarla donde debe estar.

Tu papel es decidir si detrás de una posición tomada en base a una figura técnica se encuentra la idea de la tendencia o una especie de ciega “fe” en lo que has visto hacer. Es lo segundo lo que estás haciendo con este tipo de stop por generalizado que esté. Nunca pierdas de vista que los analistas técnicos son, en general, unos frikis. Y los frikis hacen cosas raras. Vincular un stop loss al antiguo nivel de confirmación sería como admitir que las formaciones técnicas tienen “poderes”. Estando lejos de esa convicción esotérica, no hay más nivel que el que marque los precios en su relación con la tendencia para fijar stops, Comprendo que ponerlo más arriba es asumir una pérdida dolorosa, pero la vida es así y no la he inventado yo. Si quieres stops más pequeños debes trabajar tendencias de orden inferior, hasta llegar al intradiario. Por suerte esto no es como la física y las reglas del mundo subatómico con las mismas, pero te deseo mucha suerte a medida que hagas más agresiva tu toma de decisiones porque vas a conocerte a ti mismo. Si el stop es muy exigente no debes combatirlo inventándote uno sino trabajando con una talla de posición que lo haga aceptable. A mayor es el riesgo monetario asumido en términos de stop, menor será la cantidad invertida en la operativa que se plantea en torno al mismo.

La zona de stop racional: stop de pérdidas conservador o tendencial, por encima del máximo de la formación chartista. Si, éste es el auténtico nivel de stop que exige el patrón. Pero a veces resulta muy desaconsejable asumirlo porque con tres o cuatro fallos gordos podemos caer en fase de apalancamiento asimétrico radical. Olvida la operación o adecua la talla de la posición para normalizarlo.

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Ahora fíjate en el brutal proceso tendencial que tuvimos tras la confirmación de formación de tipo doble top en Gamesa, y en que puntualmente hay rebotes de importancia. Lo habitual es que haya más, no siempre será tan fácil como acompañar el corto aunque siempre es más sencillo que hacerlo con un largo. Son esos rebotes los que van permitiendo que se bajen las zonas de stop y se vayan protegiendo los beneficios. Hacerlo de otro modo, en términos de tendencia, es bastante arbitrario. Y sí, eso incluye a la razón áurea.

Aprender aceptar movimientos en contra y discriminar los movimientos que alteran tendencias de los que simplemente las corrigen es algo a lo que debe dedicarse esfuerzo y que requiere experiencia. No es nada fácil, y demandará más y más capacidad para soportar un movimiento en contra a medida que se avance en tendencia y se superen fases de ajuste que permitan el establecimiento de tendencias de orden superior a aquellas en las que se tomó la posición. Pasar a la macroonda sin ser expulsado requiere pulmón financiero -y a veces mucho estómago-. Si te expulsan, busca otra tendencia o el momento de subirte de nuevo al tren cuando tengas definido un nuevo stop que puedas aceptar monetariamente hablando. En cualquier caso, no olvides que en esta fase la que determina a los grandes ganadores de los demás.

Ahora observa el gráfico de tu izquierda. Es una variante de esta formación conocida como doble techo con asa –sí, puede aparecer, como siempre, tanto como elemento de vuelta como en condiciones de pauta de continuidad-. En esta variación de la partitura todo lo nuevo es una protuberancia que aparece a izquierda o derecha que denominamos “asa”. En este caso vemos un ejemplo con el Dow Jones Industrial como matriz y clavicular ligeramente ascendente que funcionará perfectamente como área de pull-back durante el hundimiento de 2008. Si la protuberancia aparece a la derecha, como es el caso, tenemos también la posibilidad de situar un stop por encima de la misma sin perturbar las ideas de tendencia. Es más agresivo, menos fiable, pero al menos tienes también la conciencia tranquila con lo que operas. El siguiente nivel de stop a tomar en el proceso de acompañamiento será el rebote que llamamos pull-back. Y así sucesivamente con cada gran rebote que corrija la tendencia y deje un nuevo y relevante máximo decreciente.