Claro que un técnico puede admirar a Warren Buffett

Share Button

buffett

Buffett tiene muchas cosas que enseñar. Dan paz las palabras de los sabios incluso aunque el camino de uno pueda ser muy distinto, pues las buenas lecciones siempre son extrapolables a las propias circunstancias. Pero que nadie busque otra cosa que cierto tipo de luz, que nadie busque en las palabras de un sabio la felicidad o el éxito porque ese es un camino personal. El oráculo de Omaha cuenta que el mercado de valores es un juego de strikes no declarado. Según él, no hace falta golpearlo todo. Dice Buffet, cómicamente, que cuando eres un gestor financiero el gran problema es que tus fans no paran de gritar “¡batea algo, vago, batea algo!”.

Esclavos, prostitutas o psicoanalistas. O las tres cosas juntas. Cuando lo hacemos mal perdemos clientes. Eso, en cierto modo, nos pone en manos de gente que no sabe lo que dice – de otro modo, ¿por qué iban a buscar nuestros servicios? –. Pero de bolsa, fútbol y medicina, todo el mundo opina. Y además todo el mundo tiene muy clarito lo que quiere aunque en realidad no tenga ni idea de cómo lograrlo. Si eres un profesional de esto, chico, ¡deberías saber cómo hacerlo!

 Cuando ejerzo mi profesión, soy tan consciente de que entrar es malo para todos como de que en cierto modo no puedo escapar a ello. Se trata en todo caso de no dejarte arrastrar, de tener un poco de mano izquierda y distraer a tu cliente a la espera de la gran ola, tal y como lo definiría un surfista. Si el cliente no tiene ese mínimo de paciencia…, mejor pierda ese cliente. Lo sé bien, que tuve que perder la mayor parte de mis ingresos porque el mejor de ellos no quería entender que operar más no era el mejor camino para Ecotrader -la herramienta de eleconomista.es donde había cedido cientos de mis clientes por contrato- aunque la casa creyera que era el mejor para él. Y no, no es fácil decir no a cientos de miles de euros por mantenerte en tu lugar.

A la gente le gusta el dinero fácil. Una parte de tus clientes cree incluso que, si no haces nada con su cuenta, es que no trabajas; cuando en realidad es muy duro contenerse y tener que renunciar a las ganancias que te va a generar un movimiento muy probablemente cuando estás convencido de que aún hay que seguir esperando. Si te sale bien, es tu obligación, si te sale mal prepara tu casco. Lamentablemente es complicado encontrar gente, profesional o no, que sea capaz de entender esto. Y es clave.